Un equipo de fútbol es una organización sistémica con capacidad de aprender. Para que sea sistema han de desarrollarse las interacciones, las relaciones, las dependencias y las influencias. Un jugador de fútbol es un sistema que al relacionarse e interaccionar con otros jugadores se convierte en un subsistema del sistema "Equipo". Si estos subsistemas se coordinan con sentido, tenemos un sistema. En cambio, si nada tiene que ver con nada, si no existe un modelo de juego (tema que trataremos en próximas publicaciones ya que es de rigor principal), si a los jugadores les invade una ceguera relacional y no perciben un objetivo común, entonces no existe equipo, no existe entidad sistémica, solo un mero conjunto de recursos humanos y materiales (¿cuántos equipos son así hoy en día? Me atrevería a decir que la mayoría). En la siguiente imagen vemos 11 sistemas "jugador" no conectados. Cada uno pensando en ideas diferentes. Cada uno persiguiendo objetivos no comunes. Cada...
Comentarios
Publicar un comentario