Al bueno de Pep se le atribuyen todos los elogios habidos y por haber con toda la razón del mundo. No pretendemos mencionar todo lo bueno que ha ofrecido a los aficionados (que es muchísimo), sino más bien analizar con ojo crítico uno de los problemas que muestran sus equipos (como veréis, en el vídeo del final se muestran ejemplos de Barcelona, Bayern Munich y Manchester City).
Curiosamente nos centraremos en un problema que presentan sus equipos cuando los suyos están en posesión del balón (cosa habitual durante los noventa minutos) por lo que, al tiempo que están somentiendo al rival, dejan una pequeña grieta abierta en la retaguardia.
Como sabemos, el Juego de Posición (o como quieran llamarlo), tiene ventajas e inconvenientes como cualquier otro método de juego ofensivo en fútbol. Nos centramos en uno de esos inconvenientes: el ataque posicional disminuye la eficacia del método defensivo si no se corrigen rápidamente los posibles desequilibrios en la organización del equipo incluso antes de que se produzca la pérdida de balón.
Una vez expuesto este punto débil lo vamos a relacionar con un medio técnico-táctico defensivo de vital importancia pero poco trabajado en los entrenamientos de algunos equipos. Estamos hablando de las VIGILANCIAS o DESPLAZAMIENTOS OFENSIVOS DE EQUILIBRIO (como las llama Jorge Castelo, aunque también podrían darse las vigilancias en fase defensiva por lo que este término no valdría).
Una vez expuesto este punto débil lo vamos a relacionar con un medio técnico-táctico defensivo de vital importancia pero poco trabajado en los entrenamientos de algunos equipos. Estamos hablando de las VIGILANCIAS o DESPLAZAMIENTOS OFENSIVOS DE EQUILIBRIO (como las llama Jorge Castelo, aunque también podrían darse las vigilancias en fase defensiva por lo que este término no valdría).
¿Qué son las VIGILANCIAS?
Son un medio técnico-táctico defensivo (aunque puedan darse tanto en fase defensiva como ofensiva) que consiste en cuidar y controlar los espacios o rivales que quedan libres y pueden entrañar peligro en momentos en los que no participamos en el centro del juego.
Si atendemos a Jorge Castelo (Fútbol. Estructura y dinámica del juego, 1999), los DESPLAZAMIENTOS OFENSIVOS DE EQUILIBRIO son aquellas acciones que se caracterizan fundamentalmente por los desplazamientos en dirección a espacios vitales o a los jugadores adversarios (que no están directamente envueltos en el proceso defensivo de su equipo) y buscan el equilibrio de la organización ofensiva en función de las situaciones de juego. Consiguientemente, estos desplazamientos determinan el equilibrio de la organización ofensiva en función del espacio y de los adversarios que ahí evolucionan, evitando que tras la pérdida del balón exista la posibilidad de que el equipo rival pueda contraatacar, estableciéndose de inmediato una continua estabilidad en la organización del equipo.
Conviene no confundir el término empleado por Castelo (desplazamientos ofensivos de equilibrio) con el tan manido "equilibrio" del que se habla en los bares, el cual siempre está relacionado con poner a cuantos más pivotes defensivos mejor (¡Qué horror!). Si quisieramos hablar del equilibrio "a secas" diría que este consiste en desordenarte ordenadamente para reducir al rival.
Volviendo a las "vigilancias", estimamos oportuno exponer el gráfico a través del cual hace referencia a ellas J. Cuadrado (en los apuntes del módulo 2: Análisis del juego; Curso de especialista en táctica y dirección de equipos de fútbol, 2010) ya que creemos que puede servir para aclarar la problemática que sucede en torno a dicho medio técnico-táctico.
A continuación, os dejo un vídeo que muestra las carencias en ciertos momentos de los equipos de Pep en todo lo relacionado con las vigilancias.
Para concluir, aclarar que no se trata de criticar el trabajo de ningún técnico y mucho menos el de uno de uno de los mejores del planeta. Simplemente me gusta estudiar el juego e intentar acercarlo a la excelencia, lo que resulta muy complejo. De ahí, el reto.


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